YO SOY DIOS, EL PADRE TODOPODEROSO: Creador del CIELO y la tierra…
YO SOY!
La guerra, Mis hijos, se intensificará, pero! No os preocupéis:
“No abandonaré a Mis hijos.”
He aquí, Mi Amado:
“Mis profecías se están cumpliendo, una tras otra”…
Muy pronto, esta tierra tal como es ya no existirá y Mi Iglesia será completamente renovada.
En cuanto a vosotros, Mis Amados:
No os preocupéis por nada,
“Dondequiera que estéis, estáis bajo Mi protección, con todos aquellos a quienes amáis.”
No olvidéis que:
YO SOY EL BUEN PASTOR.
Si Mis ovejas se extravían, iré en su busca y las traeré de vuelta al redil. Os pido, Mis hijos:
poner vuestra confianza completa en Mí, y permanecer siempre fieles a la oración:
ofreced vuestros sufrimientos y vuestras oraciones a Dios.
Como ya os he dicho:
Obraré maravillas en vosotros, en todos Mis hijos que permanezcáis fieles a Mí.
Amén, Amén, Amén.
Dios, lleno de Amor y Misericordia, te concede Su Más Santa Bendición, junto con la de la Virgen María, que es toda Pura y Santa,
la Divina Inmaculada Concepción
y San José, su Esposo más Casta:
EN EL NOMBRE DEL PADRE, EN EL NOMBRE DEL HIJO Y EN EL NOMBRE DEL ESPÍRITU SANTO!
AMEN, AMEN, AMEN.
YO SOY DIOS Todopoderoso,
EL SANTO DE LOS SANTOS,
LO DIVINO, LO ETERNO:
YO SOY EL AMOR que te ama!
YO SOY.
AMEN, AMEN, AMEN.
YO SOY LA LUZ DEL MUNDO,
que te ilumina en esta oscuridad. ¡Amen!
(Al final del mensaje recibido, cantamos:)
– Victoria, reinarás
– Salve, Santa Reina