Virgen María:
Mis queridos hijos, os pido que recéis como los niños de Pontmain quienes, a través de sus oraciones, repelieron al enemigo. Hoy en día, es grave no escuchar lo que Mi Hijo y Yo anunciamos para vosotros. En unos pocos días, unas pocas semanas, Dios intervendrá; por lo tanto, debéis prepararos. No creáis que todo continuará como hoy; la Paz debe reinar en vuestros corazones; vuestros corazones y almas deben ser purificados. Os digo esto como una Madre; es como el día de las Bodas en Cana: “Haced lo que Él os diga.” Difundid Nuestras Palabras y sanad vuestros corazones.
Amén †
Jesús:
Mis queridos hijos, Mis Amigos; sois Mis Amigos cuando escucháis y vivís en Mi Corazón, en Mi Sagrado Corazón, que solo espera vuestro Sí. Venid a Mí por la Confesión, venid a Mí en los tabernáculos para ser purificados allí. Soy Yo quien os invita, soy Yo quien os concede santa Absolución. La persona del Sacerdote importa poco, no complicuéis las cosas; buscad y encontraréis, soy Yo quien os llama.
Amén †
En los días y semanas que vendrán ante vosotros, os daré la elección entre Mí y Mi Adversario. ¡Entended esto! El Mal ha buscado vuestra destrucción, y Yo, vuestro Rey y Señor, acortaré el tiempo. Preparadvos, el momento de la Advertencia no está lejos.
Amén †
Jesús, María y José, Os bendecimos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén †
Recuerda nuestras peticiones y obedece sin demora. Vengo a traer orden al desorden de estos días que vivís, antes del cambio que se avecina.
Amen †
*PERO ORAD, HIJOS MÍOS, DIOS OS RESPONDERÁ EN BREVE
MI HIJO SE DEJA TOCAR.
"Consagro el mundo, Señor, a Tu Sagrado Corazón",
"Consagro el mundo, Virgen María, a Tu Inmaculado Corazón",
"Consagro el mundo, San José, a tu paternidad",
"Consagro el mundo a Ti, San Miguel, protéjelo con tus alas." Amen †